Se busca establecer acciones y protocolos para proteger a menores
(ESPECIAL) Acción Nacional celebró la postura presidencial de abrir debate sobre regular el uso de celulares y redes sociales para niñas, niños y adolescentes en escuelas, donde no se busca hacer de la tecnología un elemento de aprovechamiento educativo, bajo mayor control involucrado a las comunidades.
La diputada federal del PAN, Paulinar Rubio, destacó que esta iniciativa ha sido promovida por la oposición en varios estados de la República, al ser un tema de suma importancia para miles de familias.
“Porque detrás de una pantalla o un dispositivo no solo hay peligrosos contenidos, sino personas que buscan cooptar a nuestros niños y jóvenes bajo engaños o presiones”.
La diputada del PAN comentó que la SEP tiene que establecer acciones y protocolos en los planteles educativos de educación primaria y secundaria, a fin de prohibir la no rotación y el uso de equipos de telefonía celular por parte de las y los alumnos durante su estancia.
Agregó que se trata de fomentar el uso responsable y consciente de las tecnologías de la información.
La diputada local del PAN, Laura Álvarez Soto, añadió que el centro del debate tiene que ser la promoción del aprendizaje y estrategias para el desarrollo de capacidades con uso crítico e informado de las tecnologías.
“A efecto de promover la formación de habilidades para analizar, evaluar y utilizar la información disponible en entornos digitales de manera responsable y reflexiva”.
La panista señaló que la legislación del PAN, obliga a las autoridades educativas a tomar medidas necesarias para prevenir, atender, investigar, perseguir y castigar casos en que niñas, niños y adolescentes se vean afectados por uso de redes sociales.
Wendy González Urrutia, consejera nacional del PAN, comentó que es importante que se involucren otras áreas no sólo SEP, sino FGR, SSCP, así como la Secretaría de Salud.
“El desarrollo académico sano no depende de un celular sino debe depender de la forma en que se utiliza bajo una vigilancia permanente y regulada por las autoridades y padres de familia cuando el usuario es un menor de edad, lo más importante es cuidar su integridad por depredadores sexuales o reclutadores criminales”.
